Jeshván (חשוון) es el único mes del calendario judío sin una sola fiesta, ayuno ni práctica litúrgica propia. Llega justo después de Tishrei, el mes más cargado del año, y parece vacío a su lado. Su nombre completo es Marjeshván, del acadio waraj shamnu, «mes octavo», porque es el octavo contando desde Nisán.
Ese vacío es precisamente lo que lo hace único. Jeshván tiene tres nombres, un Rosh Jodesh que siempre dura dos días, una duración que cambia de año en año y una promesa pendiente desde los tiempos del rey Salomón: el Midrash enseña que el Tercer Templo se inaugurará en este mes, compensando la fiesta que perdió cuando Salomón dedicó el Primer Templo en Tishrei en lugar de en Bul (el nombre bíblico de Jeshván).
Es también el mes del Diluvio, el mes en que comienzan las lluvias en la Tierra de Israel y el mes en que se lee la historia de Noaj y de Abraham. En 5787, Rosh Jodesh Jeshván cae el domingo 11 y el lunes 12 de octubre de 2026, y el mes tiene 30 días.
01 · Un mes con tres nombres
El nombre original es Marjeshván, en una sola palabra. Viene del acadio waraj shamnu, «mes octavo», porque es el octavo contando desde Nisán. Los nombres de los meses subieron con el pueblo desde Babilonia, como enseña el Talmud de Jerusalén (Rosh Hashaná 1:2).
Con el tiempo la palabra se partió en dos, «Mar» y «Jeshván», y la tradición dio sentido a ese «Mar» suelto:
- Amargo (mar): es el mes sin fiestas, después de la alegría de Tishrei.
- Gota (mar, como en Isaías 40:15): es el mes en que empiezan las lluvias.
- Señor (mar en arameo): un título de honor para consolar al mes que se quedó sin celebración.
En la Toráh el mes no tiene nombre, solo número: «el mes segundo» en el relato del Diluvio, contando desde Tishrei. En el libro de Reyes aparece como Bul:
«En el mes de Bul, que es el mes octavo, se terminó la Casa.»
— 1 Reyes 6:38
Rashi explica Bul por la hierba que se marchita (balá) y el forraje que se mezcla (bolelín) para los animales en casa. Radak lo relaciona con yevul, la cosecha, y otros con mabul, el Diluvio.
En los documentos halájicos, como la ketubá o el guet, se sigue escribiendo el nombre completo: Marjeshván.
02 · ¿Cuántos días tiene Jeshván? Las rarezas del calendario
Rosh Jodesh Jeshván dura siempre dos días. Tishrei tiene siempre 30 días, así que su día 30 es el primer día de Rosh Jodesh y el 1 de Jeshván el segundo.
Jeshván es además uno de los dos únicos meses de duración variable. Puede tener 29 o 30 días, igual que Kislev, y de esa combinación salen los tres tipos de año:
- Año jaserá (incompleto): Jeshván 29 días, Kislev 29 días.
- Año kesidrá (regular): Jeshván 29 días, Kislev 30 días.
- Año shelemá (completo): Jeshván 30 días, Kislev 30 días.
Este ajuste existe para que Rosh Hashaná del año siguiente no caiga en domingo, miércoles ni viernes. Jeshván es la pieza con la que el calendario se regula a sí mismo.
Otra rareza: el 1 de Jeshván nunca cae en domingo, martes ni viernes, por las mismas reglas que fijan el día de Rosh Hashaná.
El año 5787 es shelemá: Jeshván tiene 30 días y Rosh Jodesh Kislev también durará dos días.
03 · ¿Por qué Jeshván no tiene fiestas? La promesa pendiente
Jeshván no tiene ninguna fiesta ni ayuno fijo en el calendario común. El mes de Elul tampoco tiene fiestas propiamente dichas, pero está lleno de shofar y selijot; Jeshván no tiene ni eso.
El Midrash (Yalkut Shimoní, Melajim 184) explica que no siempre debió ser así. El rey Salomón terminó de construir el Templo en el mes de Bul, pero el edificio quedó cerrado casi un año. La inauguración se celebró en Tishrei, el mes de las fiestas.
El mismo Midrash cuenta un caso paralelo. El Mishkán se terminó en Kislev, pero se levantó en Nisán. Kislev perdió su fiesta y la recuperó siglos después con Janucá.
Jeshván sigue esperando. El Midrash concluye:
«El Santo, bendito sea, le pagará lo que se le debe.»
— Yalkut Shimoní, Melajim 184
La tradición lo entiende como la inauguración del Tercer Templo. El mes más vacío del año guarda la fiesta más grande.
Hay también una fiesta que nunca debió existir. Yerovam, rey de Israel, inventó una celebración el 15 del mes octavo, «el mes que ideó de su propio corazón» (1 Reyes 12:33), para alejar al pueblo de Jerusalén. La Toráh la menciona como ejemplo de manipulación religiosa.
04 · ¿Cuándo se empieza a pedir la lluvia en la Amidá?
En la Tierra de Israel, Jeshván abre la temporada de lluvias. El Talmud lo dice así: la primera lluvia, el yoré, cae en Marjeshván, y la última, el malkosh, en Nisán (Taanit 6a).
La lluvia se menciona en la Amidá desde Sheminí Atzeret con la fórmula mashiv haruaj umorid hagueshem, pero no se pide directamente hasta el 7 de Jeshván. La Mishná (Taanit 1:3) da la razón: son quince días después de la fiesta, para que el último peregrino llegue a su casa junto al Éufrates sin mojarse en el camino.
Es una halajá que nace de la consideración. Todo el país necesitaba agua, y todo el país esperaba dos semanas por los que aún estaban de viaje.
Fuera de Israel la petición empieza más tarde, sesenta días después del equinoccio de otoño según el cálculo talmúdico. En 5787 corresponde a la noche del 4 de diciembre.
Si llegaba el 17 de Jeshván sin lluvia, los sabios empezaban a ayunar, y si el mes terminaba seco, el tribunal decretaba ayunos para toda la comunidad (Taanit 1:4-5). El agua no era un tema meteorológico: era un termómetro espiritual.
05 · El Diluvio empezó y terminó en Jeshván
El Diluvio comenzó el 17 de Jeshván. La Toráh dice «en el mes segundo, el día diecisiete» (Génesis 7:11), y el Talmud sigue la opinión de Rabí Eliezer, que cuenta los meses desde Tishrei (Rosh Hashaná 11b).
Noaj salió a tierra seca el 27 de Jeshván del año siguiente (Génesis 8:14). Rashi señala la cuenta: un año lunar más once días, es decir, un año solar exacto de 365 días.
El mismo mes contiene la destrucción y el nuevo comienzo. Al salir del arca, Noaj recibió el pacto del arco iris y la promesa de que el mundo no volvería a ser destruido por el agua.
De ahí la doble cara de la lluvia en Jeshván. El agua que una vez fue castigo es la misma que cada año se pide como bendición.
Rashi añade un detalle (sobre Génesis 7:4): el Diluvio se retrasó una semana por el duelo de Metushelaj, el hombre más longevo de la Toráh, que murió justo antes. Incluso ante la destrucción, el respeto por el duelo se mantuvo.
06 · Fechas importantes de Jeshván 5787
Jeshván no tiene fiestas, pero sí días con historia. Las fechas civiles corresponden a 5787 (2026); cada día judío empieza la noche anterior.
1 de Jeshván (lunes 12 de octubre): segundo día de Rosh Jodesh.
3 de Jeshván (miércoles 14 de octubre): aniversario del fallecimiento de Rabí Ovadia Yosef (5774).
7 de Jeshván (domingo 18 de octubre): en Israel se empieza a pedir la lluvia en la Amidá.
11 de Jeshván (jueves 22 de octubre): fallecimiento de Rajel Imenu, camino de Efrat.
15 de Jeshván (lunes 26 de octubre): aniversario del fallecimiento del Jazón Ish (5714).
17 de Jeshván (miércoles 28 de octubre): comienzo del Diluvio.
27 de Jeshván (sábado 7 de noviembre): Noaj sale del arca a tierra seca.
29 de Jeshván (lunes 9 de noviembre): Sigd, la fiesta de los judíos de Etiopía.
El 11 de Jeshván: Rajel Imenu
El 11 de Jeshván es el día más sentido del mes. Rajel murió al dar a luz a Binyamín y fue enterrada en el camino, no en Jevrón con los demás patriarcas. El profeta la describe llorando por sus hijos en el exilio y recibiendo la promesa:
«Reprime tu voz del llanto y tus ojos de las lágrimas, porque hay recompensa para tu obra... y tus hijos volverán a su frontera.»
— Jeremías 31:14-16
El Sigd: la excepción del mes
El Sigd se celebra cincuenta días después de Yom Kipur. La comunidad etíope ayuna, sube a un lugar alto, lee la Toráh y renueva el pacto del Sinaí. Es la excepción que matiza la regla del mes sin fiestas. Desde 2008 es fiesta nacional en Israel.
Bahab: los ayunos voluntarios
En las comunidades ashkenazíes existe la costumbre de Bahab: tres ayunos voluntarios, lunes-jueves-lunes, al comienzo de Jeshván. Sirven para reparar cualquier exceso cometido durante las fiestas de Tishrei.
07 · ¿En Jeshván muere más gente?
No hay ninguna fuente clásica que afirme que en Jeshván muere más gente, ni datos que lo respalden. Lo que sí existe es una asociación antigua entre este mes y el rigor del juicio.
Esa asociación tiene tres raíces:
El Diluvio. La mayor destrucción que narra la Toráh empezó en este mes.
Los cuarenta días. Según el Midrash (Yalkut Shimoní, Melajim 184), después del Diluvio quedaron cada año cuarenta días duros para el mundo, hasta que Salomón construyó el Templo. Por eso el mes se llama Bul: es mabul sin la letra mem, cuyo valor numérico es cuarenta.
El nombre «amargo». La lectura de mar como amargura, unida al fallecimiento de Rajel, dio al mes un tono de duelo.
A esto se suma un hecho natural. En el hemisferio norte Jeshván coincide con la llegada del frío y los días cortos, una época en la que tradicionalmente enfermaban más los ancianos y los débiles.
La conclusión del propio Midrash es la contraria al miedo. El rigor de Jeshván terminó con la construcción del Templo, y el mes quedó marcado por una promesa, no por una amenaza.
08 · La dimensión interior: letra, signo y tribu
El Séfer Yetzirá y la tradición cabalística asignan a cada mes una letra, un signo, un sentido y una tribu. Los de Jeshván son estos:
Letra: Nun (נ). Expresa la caída (nefilá) y también Yinón, uno de los nombres del Mashíaj (Salmo 72:17). La misma letra que falta en el salmo Ashré porque alude a la caída de Israel, pero el versículo siguiente la sostiene: «El Eterno sostiene a todos los que caen» (Salmo 145:14). Jeshván es ese movimiento: bajar de la altura de Tishrei y encontrar apoyo abajo.
Signo: Akrav (עקרב), el escorpión. El frío y el veneno, que se vencen con el calor de la Toráh.
Sentido: el olfato. Según los comentaristas, es el único sentido que no participó en el pecado del árbol del conocimiento. Del Mashíaj se dice que juzgará «por el olfato» (Isaías 11:3). Jeshván pide ese tipo de percepción fina, la que distingue lo sagrado cuando no hay nada a la vista que lo señale.
Tribu: Menashé. El hijo de Yosef cuyo nombre recuerda el olvido del sufrimiento (nashani Elokim et kol amali, Génesis 41:51).
09 · La enseñanza de Jeshván: servir sin ayudas externas
Jeshván enseña a servir al Creador sin ayudas externas. En Tishrei todo empuja: el shofar, el ayuno, la sucá, la alegría de la Toráh. En Jeshván solo quedan los días corrientes, el rezo de siempre y el trabajo.
La tradición jasídica lo resume con un versículo que se anuncia al terminar Simjat Toráh:
«Y Yaakov siguió su camino.»
— Génesis 32:2
Las fiestas son la provisión; Jeshván es el camino.
Por eso muchos maestros recomiendan elegir en este mes un solo compromiso concreto de los que se tomaron en Tishrei, y sostenerlo. Una resolución pequeña que dura vale más que el fervor de un día.
Hay quien lee «Mar» al revés: las mismas letras forman ram, «elevado». El mes amargo se vuelve el más alto cuando lo cotidiano se llena de sentido.
Las parashiot de Jeshván
Las lecturas semanales del mes acompañan esta enseñanza. Parashat Noaj se lee siempre en los primeros días de Jeshván, el mismo mes en que ocurrió el Diluvio. Las demás lecturas, Lej Lejá, Vayerá y Jayé Sará, recorren la vida de Abraham y Sará. El mes sin fiestas externas está lleno de los relatos fundacionales de la fe.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Jeshván en el calendario judío?
Jeshván, o Marjeshván, es el octavo mes del calendario judío contando desde Nisán y el segundo contando desde Tishrei. Es el único mes sin ninguna fiesta, ayuno ni práctica litúrgica propia. Su nombre viene del acadio waraj shamnu («mes octavo») y subió con el pueblo desde Babilonia.
¿Por qué Jeshván no tiene fiestas?
Según el Midrash (Yalkut Shimoní, Melajim 184), el rey Salomón terminó el Primer Templo en el mes de Bul (Jeshván), pero la inauguración se celebró en Tishrei. Jeshván perdió su fiesta. El Midrash promete que D-os le compensará, y la tradición lo interpreta como la futura inauguración del Tercer Templo.
¿Cuándo se empieza a pedir lluvia en Jeshván?
En Israel se añade la petición de lluvia (vetén tal umatar livrajá) en la Amidá a partir del 7 de Jeshván, quince días después de Sheminí Atzeret. Fuera de Israel se empieza sesenta días después del equinoccio de otoño, lo que suele caer en diciembre.
¿Cuántos días tiene Jeshván?
Jeshván puede tener 29 o 30 días, según el tipo de año. En un año shelemá (completo) tiene 30; en un año jaserá (incompleto) o kesidrá (regular) tiene 29. Este ajuste permite que Rosh Hashaná del año siguiente caiga en los días permitidos.
¿Qué pasó el 17 de Jeshván según la Toráh?
El 17 de Jeshván comenzó el Diluvio, según Génesis 7:11 y la opinión de Rabí Eliezer en el Talmud (Rosh Hashaná 11b). Noaj salió del arca a tierra seca el 27 de Jeshván del año siguiente, exactamente un año solar después.