El shofar (שׁוֹפָר) es un cuerno de carnero hueco que se toca durante Rosh Hashaná y Yom Kipur como mandamiento bíblico. Es, deliberadamente, el instrumento más primitivo del calendario judío: sin boquilla, sin llaves, sin afinación. La Toráh ordena escucharlo en el primer día del séptimo mes — «iom teruá», día de clamor (Bamidbar 29:1) — y la tradición oral fija que ese clamor se produce con un cuerno de animal casher, tradicionalmente de carnero en recuerdo del Akedá de Itzjak. El Rambam, en una de las pocas veces que explica el porqué de una mitzvá en su Mishné Torá, traduce ese sonido crudo en palabras: «Despertad, dormidos, de vuestro sueño» (Hiljot Teshuvá 3:4). Esa sobriedad no es casualidad: cuanto menos artificio hay entre el aliento y el oído, más difícil es escucharlo como música en vez de escucharlo como llamado.
En este artículo vas a descubrir qué es exactamente el shofar, sus tres sonidos y su significado, las diez razones de Rav Saadia Gaón para tocarlo, la línea de tiempo que conecta el Sinaí con tu sinagoga, y por qué el Rambam convirtió un instrumento en un grito de despertar espiritual.
01 · ¿Qué es el shofar y de qué está hecho?
El shofar es un cuerno hueco de un animal casher no bovino — tradicionalmente de carnero — vaciado y curvado, sin ningún trabajo interior que altere la forma natural del sonido. La halajá es estricta en esto:
«El precepto bíblico llama al primer día del séptimo mes 'zikrón teruá' — memorial de clamor — y 'iom teruá' — día de clamor. La Toráh no menciona la palabra 'shofar' en este mandamiento directamente; es la tradición oral la que fija que ese sonido de teruá se produce con cuerno.»
— Vayikrá 23:24 · Bamidbar 29:1
Esa sobriedad es parte del diseño. Rav Saadia Gaón lo señala explícitamente: la mitzvá exige un solo instrumento simple, no una orquesta capaz de ejecutar composiciones complejas. El mensaje llega precisamente porque no hay artificio entre el aliento y el oído.
¿Por qué se usa cuerno de carnero y no de otro animal?
El carnero conecta directamente con el Akedá — la atadura de Itzjak en Bereshit 22 — cuando Abraham encontró un carnero trabado por los cuernos en un matorral y lo ofreció en lugar de su hijo. Cada vez que suena el shofar de carnero, se invoca ese mérito ante el Creador. Los cuernos de vaca o toro están excluidos por la tradición para no evocar el pecado del becerro de oro.
02 · Los tres sonidos del shofar y su significado
La Toráh ordena un solo sonido — teruá — pero el Talmud (Rosh Hashaná 33b) discute qué era exactamente ese sonido original. Por duda halájica, terminamos tocando los tres posibles cada vez:
Tekiá (תְּקִיעָה) — El sonido largo y continuo
Un toque largo, pleno, sin quiebres. Representa la coronación — el clamor sereno de un reino que se afirma. Es el sonido que abre y cierra cada serie, enmarcando la ruptura con la entereza. Como el momento en que todo está claro y entero.
Shevarim (שְׁבָרִים) — Los tres quiebres
Tres toques medios, como un suspiro entrecortado. Shevarim significa literalmente «quiebres». El Talmud en Rosh Hashaná 33b lo vincula con el gemido — un llanto contenido pero real. Es el sonido de quien sabe que algo se rompió y no puede fingir que está bien.
Teruá (תְּרוּעָה) — El llanto quebrado
Nueve toques breves y staccato — el llanto quebrado, sin contención. El Talmud conecta este sonido con un episodio inesperado: el gemido de la madre de Sisará asomada a la ventana, esperando a un hijo que no volvería de la guerra (Shofetim 5:28).
«Abaie deriva la duración de la teruá comparando Bamidbar 29:1 con la traducción aramea del versículo, y esta con el verbo 'vateiabev' — gimió — usado para describir a la madre de Sisará mirando por la ventana en el Cántico de Debora. De ese cruce nace la incertidumbre sobre si teruá era un gemido largo (shevarim) o un llanto quebrado (teruá) — y por eso hoy se tocan ambos.»
— Rosh Hashaná 33b · Shofetim 5:28
La secuencia completa en Rosh Hashaná incluye 100 toques organizados en combinaciones de estos tres sonidos: Tekiá-Shevarim-Teruá-Tekiá, Tekiá-Shevarim-Tekiá, Tekiá-Teruá-Tekiá. Todo para asegurar que, sea cual fuere el sonido original, se ha cumplido la mitzvá.
03 · Historia del shofar: una línea de tiempo que no se rompe
Mientras la tecnología musical del ser humano avanzaba de la flauta de hueso al sintetizador, el pueblo judío siguió tocando exactamente lo mismo. Esta es la línea de tiempo:
04 · Las 10 razones de Rav Saadia Gaón para tocar el shofar
En el siglo X, Rav Saadia Gaón — gaón de Sura, Babilonia — reunió diez razones por las que HaShem ordenó tocar el shofar en Rosh Hashaná. No son mutuamente excluyentes: son diez capas de sentido superpuestas sobre un mismo aliento:
1. Coronación — Rosh Hashaná es el aniversario de la Creación: así como se anuncia con trompetas el inicio de un reinado, aceptamos la soberanía Divina con el toque del shofar.
2. Apertura de la Teshuvá — Es el primer día de los Diez Días de Teshuvá: el shofar anuncia que ha comenzado el plazo para el retorno.
3. Recuerdo del Sinaí — Evoca el shofar que acompañó la entrega de la Toráh, renovando el compromiso de Naasé VeNishmá.
4. Voz profética — Evoca la voz de los profetas, cuyo llamado a mejorar el comportamiento se compara con un toque de shofar (Ieshaiahu 58:1).
5. Memoria del Templo — Recuerda la destrucción del Bet HaMikdash y los clamores de guerra, moviéndonos a rogar por su reconstrucción.
6. Mérito del Akedá — Recuerda el cuerno del carnero ofrecido en lugar de Itzjak — mérito que invocamos para nosotros mismos.
7. Temor reverente — Provoca temblor y temor genuino, sacudiendo la indiferencia espiritual.
8. Día del Juicio — Anticipa el Día del Juicio final, recordándonos que toda vida rinde cuentas.
9. Reunión de los exiliados — Anuncia el ingreso futuro de los exiliados, cuando un gran shofar reunirá a Israel disperso (Ieshaiahu 27:13).
10. Resurrección — Alude a la resurrección de los muertos, momento en que — según la tradición — también sonará un shofar.
05 · El Rambam y el despertar: «Despertad, dormidos»
Ninguna de esas diez razones, sin embargo, es la que hizo del shofar el símbolo universal del despertar espiritual judío. Esa lectura pertenece al Rambam — y es notable que la incluya, porque Maimónides rara vez explica el porqué de una mitzvá en su Mishné Torá, prefiriendo fijar la halajá sin comentario. Con el shofar, hace una excepción.
«Despertad, dormidos, de vuestro sueño; y adormecidos, salid de vuestro letargo. Examinad vuestros actos, volved en teshuvá y recordad a vuestro Creador.»
— Rambam, Hiljot Teshuvá 3:4
El Rambam describe el sonido del shofar como si fuera una voz articulada dirigida a quienes «se pierden en las trivialidades de la época y olvidan la verdad» — no por maldad, sino por la fuerza de la rutina. No hace falta transgredir para dormirse espiritualmente: basta con dejar que el tiempo pase ocupado en asuntos sin trascendencia.
Por eso el shofar no argumenta, no explica, no convence con palabras. Un sonido crudo, sin letra ni melodía, es capaz de atravesar una defensa que un sermón elaborado no atravesaría. Es el mismo principio detrás de por qué el instrumento tiene que ser primitivo: cuanto menos artificio hay entre el aliento y el oído, más difícil es que el oyente lo escuche como «música» en vez de escucharlo como llamado.
Esta enseñanza conecta directamente con el proceso de Teshuvá que el Rambam desarrolla en cuatro pasos: el shofar es el detonante, el sonido que rompe la inercia para que el retorno pueda comenzar.
06 · ¿Cuándo se toca el shofar en el calendario judío?
El shofar no suena solo en Rosh Hashaná. Su presencia marca varios momentos clave del año:
El hecho de que se empiece a tocar un mes antes de Rosh Hashaná muestra que el despertar no es un evento puntual sino un proceso gradual — el alma necesita tiempo para salir del letargo.
07 · ¿Cómo cumplir la mitzvá de escuchar el shofar?
La mitzvá no es tocar el shofar sino escucharlo — lishmoa kol shofar. Esto tiene implicaciones prácticas importantes:
«El que escucha el shofar debe dirigir su corazón a cumplir el mandamiento de su Creador, que le ordenó escuchar el shofar.»
— Shulján Aruj, Oraj Jayim 589:8
Esta exigencia de presencia total — sin mediación tecnológica, sin distracción — refuerza el mensaje central: el shofar requiere que estés ahí, entero, con tus oídos y tu corazón abiertos.
08 · El shofar y el Yétzer HaRá: por qué el sonido crudo funciona
Hay una dimensión psicológica profunda en el diseño del shofar que conecta con lo que la tradición llama los disfraces del Yétzer HaRá. El Yétzer tiene una herramienta favorita: la normalización. Nos acostumbra a nuestros hábitos hasta que dejamos de cuestionarlos.
Un discurso elaborado, por brillante que sea, puede ser filtrado, racionalizado, archivado para «después». Pero un sonido crudo — sin palabras, sin melodía reconocible, sin estructura musical predecible — no le da al Yétzer nada con qué negociar.
El Rambam lo entendió perfectamente: el shofar no apela a la razón. Apela a algo anterior a la razón — a esa parte del alma que sabe, antes de cualquier argumento, que necesita despertar.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el shofar y para qué sirve?
El shofar es un cuerno de carnero hueco que se toca como mandamiento bíblico en Rosh Hashaná y Yom Kipur. Su función principal es despertar el alma del letargo espiritual y marcar el inicio de los Diez Días de Teshuvá. Según el Rambam, su sonido crudo y sin palabras atraviesa las defensas que un sermón no podría.
¿Cuántos toques de shofar se hacen en Rosh Hashaná?
Se tocan 100 toques en total durante el servicio de Rosh Hashaná, organizados en tres combinaciones de los tres sonidos (Tekiá, Shevarim y Teruá). Esta cantidad cubre todas las opiniones halájicas sobre cuál era el sonido original que la Toráh ordena.
¿Por qué el shofar es de carnero y no de otro animal?
El cuerno de carnero recuerda el Akedá (Bereshit 22), cuando Abraham encontró un carnero trabado por los cuernos y lo ofreció en lugar de Itzjak. Se evita el cuerno de vaca o toro para no evocar el pecado del becerro de oro. Puede usarse cuerno de cualquier animal casher no bovino, pero la tradición ashkenazí y sefardí prefiere el carnero.
¿Se puede cumplir la mitzvá del shofar con una grabación?
No. La halajá exige escuchar el sonido directo del shofar, sin amplificación electrónica ni grabación. La mitzvá es lishmoa kol shofar — escuchar la voz del shofar — lo que requiere presencia física y sonido natural producido por el aliento humano a través del cuerno.
¿Cuál es la diferencia entre Tekiá, Shevarim y Teruá?
Tekiá es un sonido largo y continuo que representa entereza y coronación. Shevarim son tres toques medios como un suspiro entrecortado (su nombre significa «quiebres»). Teruá son nueve toques breves y staccato que representan el llanto quebrado. Los tres se tocan juntos porque el Talmud no pudo determinar cuál era el sonido original que la Toráh ordena.
Por eso perdura
No porque nadie haya sabido mejorarlo. Perdura porque un shofar no se puede volver obsoleto: no depende de una fábrica, de una corriente eléctrica ni de un mercado. Depende únicamente de un cuerno y de un pulmón dispuesto a soplar con toda su fuerza.
Cada Rosh Hashaná, ese mismo objeto primitivo vuelve a hacer lo único que siempre supo hacer: recordarle a quien lo escucha que todavía está a tiempo de despertar.
Si estás comenzando tu camino en el rezo judío y quieres prepararte para los Días de Temor, explora la guía completa del mes de Elul — el mes en que el shofar empieza a sonar cada mañana, preparando el alma para lo que viene.