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Parashá de la semana · Brit Milá

Brit Milá: Origen, significado y pacto eterno

El pacto en la carne — Origen, significado, salud y responsabilidad espiritual

Descubre el significado profundo de la Brit Milá: su origen en la Toráh, la ceremonia, perspectiva médica, enseñanzas kabbalísticas y cómo vivir el pacto hoy.

Por David Gozlan ·

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La Brit Milá (בְּרִית מִילָה) — la circuncisión ritual judía — no es una costumbre cultural ni una práctica médica primaria: es un pacto divino establecido hace casi cuatro mil años entre el Creador y Abraham. Su origen está grabado en la Toráh con una profundidad que va mucho más allá del acto físico.

En este artículo exploramos sus raíces bíblicas, la historia de resistencia que la acompaña, la ceremonia en detalle, su significado espiritual según Maimónides, la Kabalá y Reb Najmán, la perspectiva médica moderna, y cómo vivir el pacto cada día.

"Este es Mi pacto que guardaréis entre Yo y vosotros, y tu descendencia después de ti: será circuncidado todo varón entre vosotros."
— Bereshit 17:10

01 · Origen y mandamiento de la Brit Milá

El pacto de Abraham en la Toráh

El mandamiento de la milá aparece por primera vez en Bereshit (Génesis) 17, cuando el Eterno establece Su pacto eterno con Abraham. En ese momento, Abraham tenía 99 años y Yishmael, 13. La señal del pacto no fue un texto ni un altar: fue inscrita directamente en el cuerpo.

El Eterno establece con Abraham un pacto eterno para todas las generaciones: todo varón será circuncidado al octavo día como señal de este pacto. Quien no sea circuncidado "será cortado de su pueblo", por haber roto el pacto.
— Bereshit 17:10–14, Parashá Lej Lejá

Este mandamiento se consolida luego en Vayikrá (Levítico) 12:3, donde se especifica el octavo día como el momento obligatorio para la circuncisión del recién nacido. La reiteración en el Sinaí confirma que la milá no fue un acto personal de Abraham, sino una ley para todo Israel.

Al octavo día se circuncidará la carne de su prepucio.
— Vayikrá 12:3
En hebreo: וּבַיּוֹם הַשְּׁמִינִי יִמּוֹל בְּשַׂר עָרְלָתוֹ Uvayom hashemini yimol besar orlato

"Y al octavo día se circuncidará la carne de su prepucio."

¿Por qué al octavo día?

El número ocho no es arbitrario. En el pensamiento judío, siete representa la naturaleza (siete días de la semana, ciclos del mundo físico), mientras que el ocho trasciende la naturaleza. La milá al octavo día señala que el ser humano no llega completo al mundo: hay algo que debe ser perfeccionado con intención y responsabilidad.

Turno Rufus preguntó a Rabí Akiva: "¿Cuáles son las obras del Santo Bendito Sea más grandes, las obras del Cielo o las obras humanas?" Rabí Akiva le respondió: "Las obras humanas son superiores." Entonces le mostró espigas y pan horneado: la creación divina requiere la completud humana. Lo mismo ocurre con la milá: el ser humano nace incompleto para que pueda completarse a sí mismo.
— Midrash Tanjumá, Tazria §5

02 · Historia de la circuncisión judía a través del tiempo

La circuncisión ha sido practicada por el pueblo judío de forma ininterrumpida durante casi cuatro milenios. En momentos de persecución extrema, realizarla era un acto de resistencia espiritual que podía costar la vida.

Línea histórica del Brit Milá

  • Abraham — El primer circuncidado (aprox. 1800 a.e.c.): Abraham se circuncida a sí mismo a los 99 años, junto con Yishmael de 13. Es el primer acto de la milá registrado en la Toráh, cumplido por iniciativa divina directa.
  • Moshé — Reafirmación en el desierto: Durante los cuarenta años en el desierto, la circuncisión no se practicó según la tradición. Al entrar a Canaán, Yehoshúa (Josué) circuncida a toda la generación nacida en el desierto en Guilgal (Yehoshúa 5:2–9).
  • Época Helenística — Resistencia bajo Antíoco IV (175–164 a.e.c.): Antíoco Epífanes prohíbe la circuncisión bajo pena de muerte. Muchas madres son ejecutadas junto con sus hijos recién circuncidados. La milá se convierte en símbolo central de la identidad judía frente a la asimilación forzada.
  • Roma — Otro decreto de prohibición (siglo II e.c.): El emperador Adriano prohíbe la circuncisión en todo el Imperio Romano, detonando entre otras causas la Revuelta de Bar Kojba (132–135 e.c.). El pueblo elige morir antes que abandonar el pacto.
  • Persecuciones medievales y modernas: Durante la Inquisición, la Shoá y otros períodos de persecución, judíos escondidos realizaron circuncisiones en secreto. La milá es históricamente uno de los primeros actos que los conversos forzados recuperaban al volver al judaísmo.
  • "Nunca en la historia del pueblo judío se abandonó la circuncisión voluntariamente. Cuando fue prohibida, se convirtió en el signo más preciado de pertenencia."

    También es importante señalar que la circuncisión no es exclusiva del judaísmo. Es practicada en el Islam, en comunidades africanas, en Etiopía cristiana y en otras culturas. Sin embargo, el contexto y el significado son radicalmente distintos. En el judaísmo, la milá es britpacto — no solo cirugía ni rito de iniciación tribal.


    03 · El rito de la Brit Milá: ceremonia y halajá

    La Brit Milá es una de las ceremonias más antiguas del judaísmo. Cada elemento tiene un nombre, una función y un significado específico. Conocerlos transforma la presencia en la ceremonia.

    Los participantes de la ceremonia

  • El Mohel: Especialista entrenado en la milá, con conocimiento halájico y técnica médica. No es necesariamente rabino, pero debe ser observante y competente. En nuestros días existen mohels con formación médica certificada.
  • El Sandak: El "padrino" que sostiene al bebé durante la ceremonia. Es considerado un honor mayor que ser el propio mohel. Tradición: se suele dar el honor al abuelo o a un talmid jajam (sabio de Toráh).
  • Kiseh shel Eliahu (Silla del Profeta Elías): Se reserva una silla honorífica para Elías HaNaví, quien según la tradición está presente en toda Brit Milá. El niño es colocado brevemente en esta silla antes de la ceremonia.
  • El nombre hebreo: La Brit Milá es también el momento en que se otorga el nombre hebreo al niño. El nombre es pronunciado por primera vez ante la comunidad, vinculando identidad y pacto en un solo momento.
  • Las tres acciones del Mohel

    1. Milá — La incisión

    La milá es la extirpación del prepucio. Es el acto principal que da nombre a toda la ceremonia. Halájicamente, solo con este paso ya se cumple el mandamiento básico de la Toráh, aunque no el estándar rabínico completo.

    2. Peri'á — El descubrimiento

    Después de la incisión, el mohel dobla hacia atrás la membrana mucosa interior para exponer completamente el glande. Este paso fue añadido por los rabinos en épocas del helenismo, cuando algunos judíos intentaban revertir quirúrgicamente la apariencia de la circuncisión para participar en los juegos olímpicos sin ser identificados.

    3. Metzitzá — La succión / limpieza

    Originalmente, el mohel succionaba la herida con la boca para limpiarla. En la actualidad, la gran mayoría de los poskim (autoridades halájicas) permiten —y muchos requieren— el uso de una gasa estéril o un tubo estéril en lugar del contacto oral directo, por razones sanitarias. Este punto tiene debates halájicos contemporáneos significativos.

    El Talmud describe las tres acciones de la circuncisión: milá, peri'á y metzitzá, estableciendo que quien realiza la milá sin peri'á es como si no hubiera circuncidado.
    — Talmud Bavlí, Shabat 137b

    Las bendiciones de la Brit

    En hebreo: בָּרוּךְ אַתָּה ה׳ אֱלֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם אֲשֶׁר קִדְּשָׁנוּ בְּמִצְוֹתָיו וְצִוָּנוּ עַל הַמִּילָה Baruj Atá Adonái Eloheinu Melej haolam asher kid'shanu b'mitzvotav v'tzivanu al haMilá

    "Bendito eres Tú, Señor nuestro D-os, Rey del universo, que nos has santificado con Sus mandamientos y nos ha ordenado sobre la circuncisión."

    Tras la milá, el padre recita la bendición que expresa el ingreso del hijo al pacto de Abraham. La comunidad responde: "Así como ha entrado al pacto, así entre a la Toráh, a la jupá (matrimonio) y a las buenas obras."


    04 · Significado espiritual profundo de la Brit Milá

    La Brit Milá es uno de los temas más ricos del pensamiento judío. Desde la filosofía racionalista hasta la Kabalá, cada corriente ofrece una capa de sentido que no agota la anterior.

    La perspectiva de Maimónides

    Maimónides (Rambam) ofrece una lectura racionalista que sorprende por su honestidad: la circuncisión debilita ligeramente la potencia sexual, lo cual tiene como efecto dirigir el deseo hacia un uso más moderado y refinado. No niega el impacto físico, sino que lo integra como parte del propósito.

    Maimónides explica que uno de los propósitos de la circuncisión es moderar el deseo sexual excesivo. No para eliminarlo, sino para orientarlo. La señal en el cuerpo recuerda permanentemente el pacto y la responsabilidad sobre los propios impulsos.
    — Guía de los Perplejos III:49, Rabí Moshé ben Maimón

    La perspectiva kabbalística

    En la Kabalá, la milá está relacionada con la sefiráh de Yesod (fundamento), que corresponde al vínculo entre el cielo y la tierra, entre la fuente de abundancia divina y el mundo. El Zohar enseña que quien guarda el pacto de la milá en su sentido pleno —fidelidad, pureza, intención— abre un canal de bendición hacia todas las áreas de su vida.

    El Zohar enseña que quien guarda el pacto sagrado es digno de recibir la Shejiná (presencia divina). El pacto es el fundamento sobre el cual reposa toda la vida espiritual.
    — Zohar, Bereshit 93b

    La perspectiva de Reb Najmán de Breslov

    Reb Najmán conecta el shmirat habrit (guardar el pacto) con la salud de la fe. Enseña que la fe y la pureza sexual están íntimamente ligadas: las dificultades en la fe muchas veces tienen raíces en transgresiones del pacto. Corregir el pacto fortalece la fe; fortalecer la fe protege el pacto.

    Reb Najmán enseña que la corrección del pecado relacionado con el pacto es fundamental para alcanzar la verdadera fe. El que cuida su pacto merece ver la gloria divina.
    — Likutei Moharán I, Toráh 2, Rabí Najmán de Breslov
    "El pacto no termina al octavo día. Comienza allí. Se vive cada día con las decisiones que tomamos sobre cómo usamos nuestra energía vital."

    El concepto de Orlá más allá de la carne

    La palabra orlá (prepucio) aparece en la Toráh no solo en el contexto físico. La Toráh habla de orlat halev — la "incircuncisión del corazón" — como metáfora de un corazón cerrado, obstinado, que no puede recibir la luz divina.

    La circuncisión del cuerpo es la señal exterior de un proceso interior que debe continuar durante toda la vida.

    La Toráh ordena "circuncidar la incircuncisión del corazón" y no endurecer la nuca. El llamado es a una apertura interior, a la receptividad espiritual continua.
    — Devarim 10:16

    05 · Perspectiva médica y de salud sobre la circuncisión

    El debate sobre los beneficios médicos de la circuncisión ha sido intenso en las últimas décadas. La ciencia ha aportado datos relevantes que, sin sustituir el fundamento espiritual, enriquecen la comprensión del mandamiento.

    La organización médica más influyente en este debate es la Academia Americana de Pediatría (AAP), que desde 2012 actualiza periódicamente su posición. Según las evidencias acumuladas, los beneficios potenciales de la circuncisión en varones superan los riesgos cuando se realiza en condiciones estériles por manos entrenadas.

    Beneficios documentados de la circuncisión

  • Infecciones urinarias: Reducción significativa de infecciones del tracto urinario en la infancia temprana (evidencia alta).
  • VIH: Reducción de hasta un 60% del riesgo de transmisión heterosexual en hombres, según estudios africanos (evidencia alta, reconocida por la OMS).
  • Otras ITS: Menor prevalencia de HPV y herpes genital en hombres circuncidados (evidencia moderada).
  • Cáncer de pene: Riesgo considerablemente menor, aunque el cáncer de pene es ya poco frecuente (evidencia moderada).
  • Fimosis y balanitis: Eliminación de problemas de estrechez prepucial y sus infecciones asociadas (evidencia alta, directa).
  • Salud de la pareja: Algunos estudios asocian menor riesgo de cáncer cervical en parejas de hombres circuncidados (evidencia baja-moderada).
  • El octavo día: ¿coincidencia o sabiduría?

    Uno de los datos más citados en la bibliografía médico-religiosa es que el nivel de vitamina K y protrombina (factores esenciales para la coagulación de la sangre) alcanza su nivel máximo en la vida de un varón recién nacido precisamente al octavo día. Después desciende.

    La Toráh prescribió el octavo día milenios antes de que la ciencia moderna descubriera este fenómeno.

    Estudios de coagulación sanguínea en neonatos han documentado que la protrombina (factor II) y la vitamina K alcanzan niveles óptimos aproximadamente al octavo día de vida, lo que hace que ese momento sea el más seguro para una incisión menor en términos de sangrado y cicatrización.
    — McMillan JA et al., Oski's Pediatrics — referencia médica clínica

    El debate bioético contemporáneo

    Es importante ser honesto: existen voces médicas y bioéticas que cuestionan la circuncisión neonatal por considerarla una modificación irreversible del cuerpo de un individuo que no puede dar consentimiento.

    Este debate es real y merece consideración seria. La respuesta judía no niega la pregunta, sino que la contextualiza: la circuncisión no es solo una práctica médica ni una costumbre cultural — es la señal de un pacto generacional que el padre inscribe en el hijo como herencia espiritual, al igual que le transmite un nombre, una lengua y una memoria.


    06 · Vivir el pacto: Shmirat HaBrit en la vida diaria

    La Brit Milá no termina el octavo día. Es el inicio de una responsabilidad que se extiende a toda la vida. La tradición judía tiene un concepto específico para esto: shmirat habrit (שְׁמִירַת הַבְּרִית) — guardar el pacto.

    El shmirat habrit en sentido amplio incluye no solo la dimensión sexual, sino toda la orientación de la energía vital: dónde ponemos nuestra atención, nuestro deseo, nuestra creatividad. Es uno de los pilares del trabajo espiritual tanto en la tradición del Musar como en el Jasidismo.

    El Jafetz Jayim enseña que la santidad del habla y la santidad del cuerpo están íntimamente conectadas. El que guarda su lengua apoya el guardar el pacto, y viceversa. La impureza que entra por los ojos afecta la pureza de la boca.
    — Shmirat HaLashón, Shaar HaZjiráh, Rabí Yisrael Meir Kagan (Jafetz Jayim)

    Cuatro dimensiones del pacto vivido

  • Shmirat Einayim — Los ojos: Guardar la mirada. La tradición enseña que los ojos son la puerta de los pensamientos. Lo que miramos alimenta lo que deseamos. El trabajo sobre los ojos es previo al trabajo sobre los actos.
  • Shmirat HaLashón — La lengua: El habla pura y el pacto del cuerpo se sostienen mutuamente. Quien trabaja su lenguaje —evitando la lashón hará, el habla dañina— fortalece su vida interior.
  • Kidushín — La relación de pareja: El matrimonio judío es el contexto natural en el que el pacto se vive en su plenitud. La fidelidad conyugal no es una restricción: es la forma más elevada de honrar la energía vital.
  • Teshuvá — La corrección: Nadie guarda el pacto a la perfección. La teshuvá (retorno) siempre está disponible. Reb Najmán enseña que el Tikún HaKlalí es una herramienta especial para la corrección del pacto.
  • El Tikún HaKlalí y el pacto

    Reb Najmán de Breslov enseña que los diez salmos del Tikún HaKlalí (Salmos 16, 32, 41, 42, 59, 77, 90, 105, 137, 150) constituyen una reparación integral para las transgresiones del pacto. No como magia, sino como teshuvá articulada a través del lenguaje sagrado de los Salmos.

    Reb Najmán revela que los diez tipos de canciones del alma, correspondientes a los diez salmos del Tikún HaKlalí, son la corrección fundamental para todas las caídas relacionadas con el brit. Quien los recita con intención y arrepentimiento sincero puede sanar su alma en este punto.
    — Likutei Moharán II, Toráh 92, Rabí Najmán de Breslov
    "La circuncisión no es el final de nada. Es el primer acto de una vida entera de responsabilidad sobre el cuerpo, el deseo y la energía sagrada que portamos."

    Para quien llega al judaísmo de adulto

    En el proceso de conversión (guiur), la circuncisión es uno de los tres requisitos para el varón (junto con el estudio ante el Bet Din y la inmersión en la mikvé). Para alguien ya circuncidado médicamente de niño, se realiza el hatafat dam brit: la extracción de una gota de sangre en señal simbólica del pacto, sin repetir la operación completa.

    La circuncisión de conversión no es un trámite burocrático: es el momento en que el nuevo judío inscribe en su propio cuerpo el mismo pacto que Abraham selló con el Eterno. Es un acto profundamente íntimo y significativo.


    07 · Preguntas frecuentes sobre la Brit Milá

    Estas son las preguntas que más frecuentemente surgen en comunidades hispanohablantes al acercarse a este tema.

    ¿Qué pasa si mi hijo fue circuncidado en el hospital sin ritual?

    La circuncisión médica sin brit no cumple el mandamiento. La Brit Milá es mucho más que la cirugía: incluye la intención, las bendiciones, la comunidad y el otorgamiento del nombre. Sin embargo, no se repite la operación. Se realiza el hatafat dam brit: el mohel extrae una gota de sangre del lugar de la circuncisión y se pronuncian las bendiciones. Esto completa el brit retroactivamente desde el punto de vista halájico.

    ¿Puede hacerse la Brit Milá en Shabat o en Yom Kipur?

    Sí. La Brit Milá al octavo día desplaza incluso al Shabat y al Yom Kipur si el día correspondiente cae en esas fechas. Esto se aplica únicamente cuando la Brit se realiza en su momento preciso (día 8). Si fue pospuesta por enfermedad u otra razón, no se puede realizar en Shabat.

    ¿Es obligatorio para un judío adulto que nunca fue circuncidado?

    Sí, desde el punto de vista halájico. La Toráh dice que el no-circuncidado "será cortado de su pueblo". La responsabilidad de cumplir el mandamiento es del padre hasta la mayoría de edad (13 años), y luego del varón mismo. Existen rabinos y mohels con experiencia en realizar la Brit para adultos, con anestesia local. Es un proceso serio pero no infrecuente, especialmente en contextos de personas que redescubren su judaísmo.

    ¿Qué pasa si hay razones médicas para no circuncidar?

    La vida tiene prioridad absoluta sobre cualquier mandamiento positivo. Si existe un riesgo médico real (por ejemplo, hemofilia u otras coagulopatías), la Brit se pospone hasta que el bebé esté en condiciones seguras. Si el riesgo es permanente, hay poskim que eximen del mandamiento. En familias donde varios hijos fallecieron a consecuencia de la circuncisión, la halajá exime a los siguientes varones.

    ¿Una mujer tiene relación con este pacto?

    Las mujeres están incluidas en el pacto de Abraham, pero no a través de la señal física. Algunos comentaristas señalan que la mujer lleva el pacto de forma interna: su santidad natural no requiere la señal externa. El concepto de shmirat habrit (guardar el pacto) aplica a hombres y mujeres en sus dimensiones espirituales —ojos, habla, relaciones— aunque la marca física sea exclusiva del varón.

    ¿Por qué existe debate político sobre la circuncisión en algunos países?

    En Europa especialmente, algunos movimientos han intentado legislar contra la circuncisión infantil, encuadrándola como "mutilación" o violación de los derechos del menor. La posición judía es que la circuncisión es un mandamiento religioso milenario con beneficios documentados, realizado sin anestesia general en un procedimiento de minutos con baja tasa de complicaciones. Los intentos de prohibirla en países democráticos han sido generalmente resistidos por considerarse una vulneración de la libertad religiosa. Las comunidades judías y musulmanas suelen unirse en estos debates para defender el derecho a practicar sus tradiciones.


    Reflexión final

    La Brit Milá es mucho más que un acto quirúrgico del octavo día. Es la puerta de entrada al pacto más antiguo de la humanidad, una señal que conecta al recién nacido con Abraham, con el Sinaí, con cada generación que eligió mantener esta marca incluso a riesgo de su vida.

    Pero el verdadero desafío no está en la ceremonia. Está en lo que viene después: vivir cada día como alguien que lleva un pacto en el cuerpo. Guardar los ojos, cuidar la lengua, santificar las relaciones, y cuando caemos — levantarnos con teshuvá.

    Que el mérito de este estudio nos ayude a profundizar en el significado del pacto y a vivirlo con mayor conciencia.

    B"H — Taller educativo elaborado para la comunidad Aprende a Rezar. Para decisiones halájicas específicas, consulta con tu rabino.
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    DG

    David Gozlan

    Aprende a Rezar

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